31 de marzo de 2023

Alas de paloma

Dentro de mí, el corazón me duele;
sobre mí han caído terrores de muerte.
Me ha sobrevenido un terrible temblor,
y estoy temblando de miedo.
¡Cómo quisiera tener alas de paloma!
Así podría volar, y descansaría.
¡Me escaparía muy lejos de aquí,
y me quedaría a vivir en el desierto!
 
Salmos 55:4-7 (Reina Valera Contemporánea)

14 de marzo de 2023

De noche un canto me acompaña

Como la gacela suspira por torrentes de agua,
así, Dios mío, suspiro yo por ti.
Estoy sediento de Dios, del Dios vivo,
¿cuándo llegaré a ver el rostro de Dios?
Mi llanto es mi alimento día y noche
mientras no dejan de preguntarme:
"¿Dónde está tu Dios?".
 
Siento gran tristeza al recordar
cómo avanzaba yo entre el gentío,
llevándolos a la casa de Dios
entre vítores de gozo y alabanza
en medio de una muchedumbre en fiesta.
¿Por qué estoy abatido?
¿Por qué estoy tan turbado?
En Dios pondré mi esperanza,
no cesaré de alabarlo.
¡Él es mi Dios salvador!
 
Estoy abatido; por eso te evoco
desde la tierra del Jordán y el Hermón,
desde el monte Mizar.
El abismo grita al abismo
ante el fragor de tus cascadas;
tu oleaje, tus impetuosas olas
me han anegado por entero.
 
De día el Señor envía su amor,
de noche un canto me acompaña,
una oración al Dios de mi vida.
Pregunto a Dios, mi roca:
"¿Por qué me has olvidado?
¿Por qué he de andar afligido
por el acoso del enemigo?".
 
Mis huesos están dañados,
mis adversarios me insultan
y no dejan de preguntarme:
"¿Dónde está tu Dios?".
¿Por qué estoy abatido?
¿Por qué estoy tan turbado?
 
En Dios pondré mi esperanza,
no cesaré de alabarlo,
¡él es mi Dios salvador!
 
Salmo 42 (Biblia La Palabra)

12 de marzo de 2023

Cosas, Celalba mía, he visto extrañas...

Roca de las eras, de Johannes A. Oertel

 
Cosas, Celalba mía, he visto extrañas:
cascarse nubes, desbocarse vientos,
altas torres besar sus fundamentos,
y vomitar la tierra sus entrañas;

Duras puentes romper, cual tiernas cañas;
arroyos prodigiosos, ríos violentos,
mal vadeados de los pensamientos,
y enfrenados peor de las montañas;

Los días de Noé, gentes subidas
en los más altos pinos levantados,
en las robustas hayas más crecidas.
 
Pastores, perros, chozas y ganados
sobre las aguas vi, sin forma y vidas,
y nada temí más que mis cuidados.
 
 
📔 Luis de Góngora (1561-1627)

10 de marzo de 2023

Muéveme, en fin, tu amor

Detalle de Un hilo de fe, de Howard Lyon

 
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
 
 
📔 Soneto a Cristo crucificado, de autor desconocido e impreso por primera vez en 1628.

2 de marzo de 2023

Yo no supe dónde entraba...

El sueño del caballero, de Antonio de Pereda

 
Entreme donde no supe,
y quedeme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
Yo no supe dónde entraba,
pero cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí.
No diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
De paz y de piedad
era la ciencia perfecta,
en profunda soledad,
entendida vía recta;
era cosa tan secreta,
que me quedé balbuciendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
Estaba tan embebido,
tan absorto y ajenado,
que se quedó mi sentido
de todo sentir privado;
y el espíritu, dotado
de un entender no entendiendo,
toda ciencia transcendiendo.
 
El que allí llega de vero,
de sí mismo desfallece;
cuanto sabía primero
mucho bajo le parece;
y su ciencia tanto crece,
que se queda no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
Cuanto más alto se sube,
tanto menos se entendía
qué es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía;
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
Este saber no sabiendo
es de tan alto poder,
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer;
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
Y es de tan alta excelencia
aqueste sumo saber,
que no hay facultad ni ciencia
que le puedan emprender;
quien le supiere vencer
con un no saber sabiendo,
irá siempre trascendiendo.
 
Y si lo queréis oír,
consiste esta suma ciencia
en un subido sentir
de la divinal esencia;
es obra de su clemencia
hacer quedar no entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
 
📔 San Juan de la Cruz (1542-1591)

1 de marzo de 2023

Tanta fe

Jesús y el centurión, de Miquel Cazaña Llagostera

 
Al entrar Jesús en Capernaún, se le acercó un centurión rogándole: "Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado". Jesús le dijo: "Iré y lo sanaré". Respondió el centurión: "Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra y mi criado sanará, pues también yo soy hombre bajo autoridad y tengo soldados a mis órdenes; le digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace".
 
Al oírlo Jesús, se maravilló y dijo a los que le seguían: "Os aseguro que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el rechinar de dientes". Entonces Jesús dijo al centurión: "Ve, y como creíste, te sea hecho". Y en aquel mismo momento su criado quedó sano.
 
 
📖 Mateo 8:5-13 (Reina Valera 1960 y 2020)