2 de marzo de 2023

Yo no supe dónde entraba...

El sueño del caballero, de Antonio de Pereda

 
Entreme donde no supe,
y quedeme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
Yo no supe dónde entraba,
pero cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí.
No diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
De paz y de piedad
era la ciencia perfecta,
en profunda soledad,
entendida vía recta;
era cosa tan secreta,
que me quedé balbuciendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
Estaba tan embebido,
tan absorto y ajenado,
que se quedó mi sentido
de todo sentir privado;
y el espíritu, dotado
de un entender no entendiendo,
toda ciencia transcendiendo.
 
El que allí llega de vero,
de sí mismo desfallece;
cuanto sabía primero
mucho bajo le parece;
y su ciencia tanto crece,
que se queda no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
Cuanto más alto se sube,
tanto menos se entendía
qué es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía;
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
Este saber no sabiendo
es de tan alto poder,
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer;
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
Y es de tan alta excelencia
aqueste sumo saber,
que no hay facultad ni ciencia
que le puedan emprender;
quien le supiere vencer
con un no saber sabiendo,
irá siempre trascendiendo.
 
Y si lo queréis oír,
consiste esta suma ciencia
en un subido sentir
de la divinal esencia;
es obra de su clemencia
hacer quedar no entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 
 
📔 San Juan de la Cruz (1542-1591)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todo comentario es bienvenido en este blog, pero siempre conviene recordar la sabiduría de Calderón: «Cuando tan torpe la razón se halla, mejor habla, señor, quien mejor calla».