10 de marzo de 2023

Muéveme, en fin, tu amor

Detalle de Un hilo de fe, de Howard Lyon

 
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
 
 
📔 Soneto a Cristo crucificado, de autor desconocido e impreso por primera vez en 1628.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todo comentario es bienvenido en este blog, pero siempre conviene recordar la sabiduría de Calderón: «Cuando tan torpe la razón se halla, mejor habla, señor, quien mejor calla».