18 de diciembre de 2024

Lecciones espirituales de los patos

Créditos a quien corresponda

He vivido con varios maestros zen, todos ellos gatos. Los patos también me han enseñado importantes lecciones espirituales. El simple hecho de observarlos es entrar en meditación. Qué pacíficamente flotan, en paz consigo mismos, totalmente presentes en el ahora, dignos y perfectos como solo pueden serlo las criaturas sin mente. Sin embargo, ocasionalmente estalla una pelea entre ellos; unas veces sin razón aparente y otras porque uno invade el territorio del otro. Normalmente la pelea solo dura unos segundos y a continuación se separan, nadan cada uno por su lado y mueven vigorosamente las alas unas cuantas veces. Después siguen nadando tan pacíficamente como si la pelea nunca hubiera ocurrido. Cuando los observé por primera vez, me di cuenta de que al mover las alas estaban liberando el exceso de energía generada para impedir que se quedara atrapada en su cuerpo y se convirtiera en negatividad. Actúan siguiendo su sabiduría natural; y les resulta fácil, porque no tienen una mente que mantenga vivo el pasado ni que construya una identidad basada en él.

[...]

Imagina que alguien te dice algo grosero o con intención de molestarte. En lugar de caer en la reacción inconsciente y en la negatividad, en lugar de atacar, ponerte a la defensiva o retirarte, deja que las palabras te atraviesen limpiamente. No ofrezcas resistencia. Es como si ya no hubiera nadie que pudiera sentirse herido. Eso es perdón.

[...]

Tienes que [...] hacer de la enseñanza de la iluminación tu principal propósito, y de la paz, tu regalo más precioso al mundo.


Eckhart Tolle, en El poder del ahora (1997). Traducción de Miguel Iribarren.

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