Luego [a pesar de estos milagros] se endurecieron sus corazones como piedras, o más duros aún, porque de algunas piedras brotan ríos, otras se parten y pasa agua a través de ellas, y otras se derrumban por temor a Dios; pero [sabed que] Dios no está desatento de lo que hacéis.
Corán 2:74 (traducción de Isa García)
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