Versión original de Garcilaso:
Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo
vos sola lo escribisteis, yo lo leo,
tan solo que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.
y cuanto yo escribir de vos deseo
vos sola lo escribisteis, yo lo leo,
tan solo que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.
Versión a lo divino de Sebastián de Córdoba:
Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo
vos, Cristo, lo escribís, y yo lo leo,
así que solo vos obráis en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto,
que obrando vos en mí lo que no veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
llevando ya la fe por presupuesto.
Creásteme, Señor, para quereros,
solo henchís del alma la medida,
mas no puedo seguiros como quiero.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
pos vos nací, por vos tengo la vida,
y vuestra muerte es causa que no muero.
📔 Soneto V de Garcilaso de la Vega (1501-1536) y su adaptación de Sebastián de Córdoba, en Las obras de Boscán y Garcilaso trasladadas en materias cristianas y religiosas (1575)

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