26 de noviembre de 2022

Yo empecé a escribir muy tarde

Sanlúcar de Barrameda, de Rafael Alberti

   
—No, solo recuerdo que mi madre me dijo que yo nací a la madrugada de ese día y que había una gran tormenta en la bahía de Cádiz. Eso es una cosa que recuerdo que mi madre me dijo alguna vez. Cosa rara en el mes de diciembre, allí, en aquella bahía. Pero mi madre recordaba ese detalle. Mi madre era una persona muy poética, muy lírica. Yo le debo muchísimo. Mi madre... Le gustaban mucho los jardines, conocía todos los nombres de las flores, de las plantas; le gustaba —cosa extraña— el canto de los mosquitos, le gustaba quedarse dormida junto a un jazminero y que un mosquito le cantase, según ella, al oído. Yo a mi madre le debo muchísimo: era el ser poético de mi casa, el que me toleraba todas las cosas y el que me impulsó mucho a escribir de verdad, porque otra parte de la familia... al menos era indiferente. Mi madre no lo fue nunca.
 
»Siempre yo me atrevía a leerle mis poemas. Bueno, yo era pintor realmente: yo empecé a escribir muy tarde. Pero la formación lírica de mi madre contribuyó mucho al desarrollo de mi sensibilidad. En el colegio, más que nada, mi ilusión era pintar. Yo casi nunca iba al colegio: iba a las playas a bañarme con otros amigos, alumnos. Yo estaba externo en el colegio de los jesuitas del puerto, y salía a dibujar caracolas, carteles de las transatlánticas que iban a América, las calles del puerto, etcétera. Mi vocación verdadera era la pintura: yo empecé a escribir muy tarde.


📔 Adaptación de una entrevista de RTVE a Rafael Alberti (1977)

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