Y Dios fue oyente y conocedor cuando una mujer de [la Casa de] Imrán dijo: "¡Oh, Sustentador mío! Hago el voto de ofrecerte lo que hay en mi vientre, para que se dedique exclusivamente a tu servicio. ¡Acéptamelo! ¡Ciertamente, tú eres quien todo lo oye, quien todo lo sabe!". Pero cuando dio a luz a una hija, dijo: "¡Oh, Sustentador mío! He dado a luz a una hembra" —cuando Dios sabía bien lo que iba a dar a luz, y [sabía bien que] el varón [que ella esperaba] nunca podría haber sido como esta hembra— "y le he puesto por nombre María. E imploro tu protección para ella y su descendencia contra Satán, el maldito". Y su Sustentador la aceptó favorablemente, la hizo crecer armoniosamente, y la confió a Zacarías.
Siempre que Zacarías la visitaba en el santuario, encontraba junto a ella provisión de alimentos. Decía: "¿De donde te viene esto?". Decía ella: "Viene de Dios; ciertamente, Dios provee sin medida a quien él quiere". En ese mismo lugar, Zacarías invocó a su Sustentador, diciendo: "¡Oh, Sustentador mío! Otórgame [también a mí], de tu gracia, el regalo de una descendencia buena; pues, ciertamente, Tú escuchas todas las plegarias". En eso, cuando rezaba de pie en el santuario, le llamaron los ángeles: "Dios te anuncia la buena nueva [del nacimiento] de Juan, que confirmará la verdad de una palabra procedente de Dios, y [será] excepcional entre los hombres, abstinente y un profeta de entre los justos". [Zacarías] exclamó: "¡Oh, Sustentador mío! ¿Cómo podré tener un hijo siendo ya anciano y mi mujer estéril?". Respondió [el ángel]: "Así ha de ser: Dios hace lo que quiere". [Zacarías] suplicó: "¡Oh, Sustentador mío! ¡Dame un signo!". Dijo [el ángel]: "Tu signo será que no hablarás a la gente durante tres días sino por señas. Y recuerda mucho a tu Sustentador y ensalza su infinita gloria de noche y de día".
Y he ahí que los ángeles dijeron: "¡Oh, María! Ciertamente, Dios te ha escogido y te ha purificado, y te ha exaltado sobre todas las mujeres de la creación. ¡Oh, María! Conságrate por entero a tu Sustentador y póstrate en adoración, e inclínate con los que se inclinan [ante él]". Esto forma parte de acontecimientos que estaban fuera del alcance de tu percepción y que [ahora] te revelamos: tú no estabas con ellos cuando echaron suertes para ver quien sería el tutor de María, y no estabas con ellos cuando discutieron entre sí [acerca de ello]. He ahí que los ángeles dijeron: "¡Oh, María! En verdad, Dios te anuncia la buena nueva, mediante una palabra procedente de Él, [de un hijo] que será conocido como el Ungido Jesús, hijo de María; de gran eminencia en este mundo y en la otra vida, y [será] de los allegados a Dios. Y hablará a la gente desde la cuna y de adulto, y será de los los allegados a Dios. Y hablará a la gente desde la cuna y de adulto, y será de los justos". Dijo: "¡Oh, Sustentador mío! ¿Cómo podré tener un hijo, si ningún hombre me ha tocado?". Respondió [el ángel]: "Así ha de ser: Dios crea lo que él quiere: cuando dispone un asunto, le dice tan sólo: sé, y es. Y él enseñará a tu hijo la revelación y la sabiduría, la Torá y el Evangelio, y [le hará] un enviado a los hijos de Israel".
Corán 3:34-49 (traducción de Muhammad Asad)